¿LOS ESPAÑOLES SOMOS TAN INFELICES CÓMO PARA SER LOS MÁS ADICTOS A LAS BENZODIACEPINAS EN EL MUNDO?.

 

Aunque existen 35 benzodiacepinas o ansiolíticos diferentes, no son muy distintos en su composición farmacológica, alguna variación  en los efectos secundarios y algún radical  leve los diferencia.  Fármacos como el lorazepan(orfidal) o alprazolam(Trankimazin) entre otros. Y los hipnóticos o somníferos más usado en España es el Noctamid (lormatazepan).

A pesar de que no existe un aumento en el diagnóstico de enfermedades mentales  en España aumenta el consumo de este tipo de drogas o medicamentos psiquiátricos. Y ¿cuáles son las causas de este aumento del 57% en doce años  y hoy en día siga en auge? .

Son muchos los que piensan que el culpable de este crecimiento son los intereses de la industria farmacéutica que con su afán de tratar nuevos síndromes y generar adictos para así aumentar sus ganancias, han constatado que es más fácil crear fármacos con principios activos reciclados que invertir en investigación para crear remedios contra las enfermedades que nos acosan en nuestros días.

Aunque no deja de ser cierto lo anteriormente expuesto, no se puede atribuir exclusivamente a la industria de este fenómeno, o por lo menos sería muy fácil hacerlo. Hay que tener en cuenta la sociedad que consume este tipo de medicamentos,  que lejos de ser feliz, pretende conseguir  una burbuja de felicidad aunque sea química

Las crisis de ansiedad y depresión junto al estrés son los males de nuestra sociedad que tiene escasa tolerancia al fracaso, que carece de seguridad laboral, con dificultades de convivencia y con una tendencia a la soledad, hace  que  se conviertan en consumidores de estos psicofármacos más usados por mujeres que por hombres.

Este tipo de sustancias  deben  ser prescritos en crisis agudas de ansiedad y en urgencias, es decir que su uso prolongado puede crear dependencia y efectos secundarios graves tales como fundir la memoria, además de interferir en procesos cognitivos que alteran la capacidad laboral del individuo causando así múltiples accidentes laborales.

No podemos querer vivir la vida con pastillas, la tristeza no es una enfermedad, los sentimientos de dolor tampoco. Se debe  tratar de resolver los problemas de la vida afrontándolos y no esconderlos. Si no se puede hacer esto, intenta recurrir a la ayuda psicoterapéutica pero no utilices las pastillas como solución a los síntomas si no que debes de luchar por curar la enfermedad.

Entonces por qué no se hace, habiendo tanta información y acceso a ella;¿ por qué la gran mayoría recurre a esta solución y toma este tipo de psicotrópicos?.

Las causas son varias; En primer lugar la atención psicológica en este país es difícil de obtener a través del seguro social ya que sólo hay en la Comunidad de Madrid, por ejemplo,  4 psicólogos por cada 100.000 habitantes. Con lo cual es díficil de conseguir dichas terapias de una forma poco costosa y en segundo lugar la gente ha llegado a asumir este estado como algo crónico y sin solución con lo cual siguen con el tratamiento el resto de sus días.

La psicoterapia tiene que ser la primera opción ante problemas de ansiedad y depresión y no las pastillas, sobre todo en ancianos que debido a la edad dejan de dormir las horas  que antes descansaban por su reloj vital y recurren a estos somníferos para no perder el sueño de juventud, que unido a los problemas que puedan tener, les convierten en los primeros  drogodependientes del mundo.

Según  Andreu segura, especialista en salud pública:”Mientras nos excedemos en la prescripción en procesos que no son patológicos, hay al mismo tiempo muchos enfermos con verdaderas enfermedades mentales que ni siquiera están tratados”.

Foto de Leandro Martinez

 

 

 

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