Los Ciclos Circadianos o nictamerales

 

Los ciclos circadianos  son ciclos biológicos influenciados por el día  y la noche  que permite llevar un ritmo diario de vigilia-sueño. Éstos, hacen que se sincronicen muchas funciones biológicas  como son la bajada de temperatura o la excreción de la hormona de crecimiento, entre otras.

Los ritmos  circadianos están coordinados con el ciclo geofísico de las 24 horas del planeta. Existe una estrecha relación entre el estado de salud del individuo con el sistema circadiano.

Los trastornos del ciclo circadiano provocan en el sujeto insomnio o  excesiva somnolencia. La incidencia en el trastorno de sueño afecta a un gran número de personas, y más cuando se alcanza una determinada edad que viene a ser a partir de los 60 años, que se duerme antes y se despierta temprano.  Este cronómetro biológico se acorta y se la denomina “Adelanto de fase”.

Por otro lado nos podemos encontrar con el individuo que le cuesta conciliar el sueño y luego se encuentra con una dificultad grandísima para levantarse A este estadio  en el que el tiempo de sueño se ve  reducido  se le denomina” Retraso de fase”

 “El ritmo vigilia sueño irregular” consiste en que el individuo consigue la cantidad de sueño normal pero fragmentado a lo largo de estas 24 horas cronológicas que tiene el día.

Este tipo de trastorno suele darse en personas que estén encamadas mucho tiempo, en niños con retraso mental y adultos con alguna afección cerebral.

También es de resaltar que el  50% de los invidentes padecen  trastornos del  ritmo circadiano, se denomina: “Síndrome hipernictameral o de curso libre del ciclo sueño-vigilia” que lo que sucede es que no hay sincronización entre el tiempo externo con los marcadores biológicos.

Otros trastornos del sueño aparecen cuando el trabajo es a turnos o es nocturno, en los que se produce alteraciones en los biorritmos.

El jet lag o “Síndrome del cambio rápido de zona horaria que se producen cuando se realizan viajes transoceánicos.

Este desfase que se produce entre el horario geofísico del punto de partida y el de llegada provoca  un  desajuste en el reloj biológico que se acentúa si se viaja de oeste a este, ya que éste produce un retraso de sueño de ochenta y ocho minutos por día y  sin embargo de este a oeste son cincuenta y cinco minutos por día de retraso.

Uno de cada tres españoles padece algún  tipo de trastorno del sueño.

¿Cómo mantener saludable el cronómetro biológico?

En primer lugar el individuo debe exponerse a la luz del día unos 30 o 60 minutos diarios. Y por otro lado durante la noche no estar expuesto a luces verdes u azules que hacen que no se estimule la melatonina, hormona que sólo se administra en la oscuridad. El tono de luz más recomendable en el reloj  nocturno es rojo y ámbar, éstos no afectan  tanto en la producción de Melatonina.

Para las personas que trabajan por la noche, deben intentar reproducir las condiciones de la noche. Llevando gafas en el trayecto a casa y encontrar la casa a oscuras a su llegada.

El estudio de “Erol Fikring” de la universidad de Yale revela que existe una relación entre los ritmos circadianos y el sistema inmunológico.

Ya ha habido anteriormente estudios (1998) que proporcionan evidencia directa relacionando el sueño, el estrés y el sistema inmunológico. Ésta investigación demuestra que las personas que se despertaban en el primer ciclo del sueño  tendían a tener más bajos los niveles de células defensoras naturales.

Estos son algunos consejos para mantener tus ritmos circadianos en buenas condiciones:

Recibir luz natural, evitar la luz por la noche, sobre todo la tv u ordenador, dormir en lugar oscuro, mantener temperatura ideal, tomar un baño antes de dormir, revisar si hay campos electromagnéticos en la habitación y no tener aparatos electrónicos cerca de la cama

Foto de Hannap

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